La discriminación es un arma de doble filo

La mentalidad abierta de la sociedad hoy en día está tan abierta que es bueno ver cómo se ha vuelto más incluyente y menos prejuiciosa, personas que antes eran señaladas por su género, color de piel, preferencias sexuales y muchas otras cosas más ahora son aceptadas y bien recibidas por gran parte de la humanidad. Sin embargo, la discriminación social sigue siendo una constante.

La sociedad latina tiene aún tintes de seguir siendo conservadora y machista en algunas de sus esferas, líderes que pretenden meternos la religión por donde sea, con creencias de hace miles años que claramente ahora están fuera de lugar y es una locura querer implementarlas hoy en día.

Y es que si nos ponemos a ver en estos textos religiosos milenarios se hablaba de esclavitud como si fuese algo normal, de la obediencia que la mujer le merecía al hombre porque así lo designaba Dios, de la necesidad de excluir o maltratar a aquellos que prefirieran acostarse con alguien de su mismo sexo porque esto va contra la naturaleza, y es así como muchas de estas creencias arcaicas e inhumanas siguen vivas en pleno siglo XXI.

Uno de los grandes problemas es que a veces la discriminación viene de parte de los mismos grupos que son discriminados, me explico con un ejemplo, mujeres que señalan a otras llevadas por pensamientos machistas, creyendo que los hombres son los que deben tomar las riendas de una relación y de los gastos del hogar, así ellas dejan de lado su vida profesional por dedicarse a criar chinos o cuidar la casa.

También he tenido que escuchar razones machistas por parte de muchas mujeres cuando se refieren a sus pares, por ejemplo a la hora de manejar, argumentando que son pocas las mujeres que realmente saben conducir bien y que por eso son un peligro para las vías de la ciudad, lo he escuchado de más de una.

Y ni qué decir cuando entre las mismas mujeres comienzan a presionarse por este cuento del matrimonio, es como si estar soltera después de los treinta fuera causal de vergüenza. Es increíble ver cómo algunas se presionan entre sí el fin de casarse o crear un hogar, como si lo único a lo que pudieran aspirar en la vida fuera a eso, a depender de un hombre o armar rancho con él, esto además de ser un tema de presión social también es discriminación.

Muchos dirán que esto no es cierto pero en el fondo saben que los casos de machismo entre las mismas mujeres se da en nuestro país, es muy triste ver que mientras otras luchan por sus derechos, otras los van relegando así no más. 

Por otro lado, es un caso de alto grado de preocupación ver como la discriminación se da también entre los grupos Lgbt, cuando unos señalan a otros por sus amaneramientos o simplemente por la condición socioeconómica, como si unos fueran mejores por tener más dinero o una posición social más alta que el resto de la comunidad.

Ni qué decir cuando se anda señalando a otros por su amaneramiento, como si eso los hiciera menos personas que el resto de la humanidad, sin saber que detrás de cada uno viene su lastre, aquí no se trata de que unos son mejores que otros, se trata de que todos somos iguales, y ahí está el gran problema que la discriminación en algunas ocasiones comienza desde el mismo interior de los grupos afectados.

Va siendo hora de dejar de señalar y sobre todo señalarnos, como si nos hiciera mejores personas el pensar que somos superiores al resto de la sociedad, aunque los demás compartan nuestros mismos gustos, sean del mismo género o color de piel, es hora de dejar esos pensamientos retrógrados que nos enseñaron a señalar y ver lo malo en los demás.

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Qué feo es eso que les enseñaron a muchos de andar burlándose de sus pares, disfrutan destruyendo la imagen ajena sin darse cuenta que lo que están haciendo es destruirse a sí mismos, porque no hay nada más triste y degradante que una persona que se aprovecha de las debilidades ajenas para hacer mofa de ello, peor aún cuando aquello de lo que se burlan o lo que señalan también es una condición propia, eso sí es degradante.

Es hora de comprometernos con la causa, cualquiera que esta sea, sobre todo la causa de convertirnos en una sociedad más incluyente, en la que nos despreocupemos por señalar y ser señalados y más bien preocuparnos por ver cómo podemos ayudar a los demás, eso sí que nos hace grandes.

Alejandro Pérez

@CangrejoPerez

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2 comentarios en “La discriminación es un arma de doble filo

  1. Vaya ovación de pie a este texto
    👏👏👏, hize una buena elección al seguir este blog y es cierto entrando en materia es mal visto que los mismas personas homosexuales critiquen y excluyan a otros, y por la parte de los heterosexuales que no aceptan y denigrante asesinan y no sólo matan con un arma sino con la boca, cerrando oportunidades y como mencionas en pleno siglo XXI,

  2. 👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏👏

    Diego Guarnizo Guarnizo & Lizarralde Direccionarte Ltda. Carrera 7 numero 79B-15 oficina 501 571-2110028 Bogotá Colombia.-

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