Los placeres de la vida

Hay muchos placeres en la vida, desde comer postres sin culpabilidad alguna hasta tener ese viaje de sus sueños en una isla paradisiaca. Algunas veces es fácil medirse, otras veces no tanto, pero lo que sí es claro es que los placeres se disfrutan al máximo y sin remordimientos, porque uno no se puede andar dando golpes de pecho por las cosas buenas que disfruta, eso no.

Como estamos hablando de placeres es bueno hablar de uno en particular que pocas personas se pueden negar y a otras les apasiona, el placer de las compras. Para muchos es un placer infinito el poder comprar todo lo que se les antoja sin preocuparse por nada más, sobre todo esas cosas que nos hacen querer tenerlas a cualquier costo, a punto tal de quererlas todas en un mismo momento y lugar.

Ahora todo es más fácil, porque podemos ir de compras y esto nos ayudará a viajar y viajar nos ayudará a ir de compras, les cuento que hace poco descubrí el programa “De Compras con LifeMiles” con el cual podemos acumular millas para nuestro próximo viaje comprando en las tiendas aliadas del programa y también podemos hacer compras con las millas que tenemos acumuladas en nuestra tarjeta.

Y es que ahora puedo comprar ese reloj Fossil que tanto me gusta y fuera de todo acumular millas con mi tarjeta LifeMiles al mismo tiempo, o llevar todos esos jeans de Chevignon que me encantan solo con mi tarjeta LifeMiles y redimiendo parte de las millas que he acumulado. Solo es necesario tener siempre a la mano la tarjeta y la aplicación móvil de LifeMiles, así cada vez que compres en una tienda aliada la puedes pasar para acumular o redimir millas.

Es así como cuando uno entra a un almacén y quiere llevarse todas y cada una de las cosas que hay por el simple hecho de tenerlas, no importa si las necesitamos o no, solo tenemos claro que las queremos y debemos tener en ese preciso momento, no vaya a ser que alguien más venga y nos arrebate ese placer infinito. Lo fantástico en este caso es que por comprar o por redimir millas igual siempre voy a tener lo que quiero, viajes, ropa, accesorios y un sinfín de cosas más.

Cada quien tiene sus gustos y aficiones, algunos prefieren los autos, otros prefieren comer como si no hubiese mañana, otros más prefieren la ropa y algunos más prefieren guardar el dinero bajo el colchón hasta que llegue la posibilidad de gastarlo.

Pero para todos hay opción, ahora podemos hacer compras en cientos de lugares que seguro nos hará felices, porque uno es feliz cuando se pone esos zapatos que compró porque lo enamoraron y es como si no se los quisiera quitar nunca, o ese reloj que será la envidia de todos nuestros amigos.

Estoy de acuerdo que no todo en la vida es plata, ni todo en la vida se trata de lo material, la vida se trata de pasar momentos especiales e intentar ser feliz a cada instante, sobre todo sabiendo que cada cosa que compre y cada peso que se gaste lo disfrute con las personas que son importantes para uno, porque en últimas de eso se trata la vida, de dar felicidad a las personas que amamos.

Para esto existe el programa “De compras con LifeMiles” con el cual usted puede ir de compras sin preocuparse más que por disfrutar cada momento de la vida.

(Para conocer más acerca de este programa entra a http://bit.ly/1JN5weX).

Escribiendo desde lo más profundo del mar,

@CangrejoPerez

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De la gente que no demuestra lo que siente y otros demonios

Es extraño ver cómo muchas personas tratan de evadir o esconder sus sentimientos y emociones sin razón aparente, es como si les diera miedo expresar algo, como si se sintieran vulnerados mostrando un poco de lo que son y al final terminan siendo esclavos de lo que callan.

Cuando el ser humano comenzó a tener uso de razón y dedicarle tiempo a esa vaina del amor y las emociones también comenzó una carrera por esconderlas o disimularlas. Es como si la misma naturaleza nos hubiese llevado a esconder nuestros sentimientos con tal de ser los más fuertes del clan o la manada, cuando realmente era todo lo contrario, seres débiles que no tienen la capacidad de mostrarse tal cual son ni lo que piensan por miedo a mostrarse débiles ante sus pares.

Con el tiempo y la evolución de la especie llegaron un sinnúmero de emociones que era difícil descifrar, porque no se sabía si era amor, odio, una combinación de ambas o simplemente unas ganas irrefutables de ignorar a la otra persona creyendo que de esa forma llamarían su atención, grave error que se ha convertido en la bandera de muchos pero en ley de pocos. Tremendo problema en el que nos metimos.

Tal vez lo que nos pasa a algunos seres humanos es que tenemos un ego tan grande que nos es imposible demostrar cualquier tipo de debilidad ante una persona que realmente nos gobierna, porque así es, el sentimiento hacia una persona nos gobierna, o no le ha pasado que su vida se vuelve un mierdero cuando no está con quien ama, o peor aún cuando ven a ese personaje con alguien más disfrutando de las mieles del amor que le correspondería a usted.

Pero también hay que tener claro que no siempre mostrar los sentimientos y las emociones es positivo, existen millones de personajes rondando por ahí que se aprovechan de lo que sentimos por ellos, es como si sacaran partido de esa debilidad que tenemos para hacer con nosotros lo que se les da la gana.

Ese es el gran problema, que nos hacen daño y comenzamos a sacar callo que con el tiempo se va convirtiendo en una barrera para poder expresar lo que somos y lo que sentimos. El daño del pasado desgraciadamente repercute y hace que nos olvidemos de ser nosotros mismos por estar protegiéndonos del daño que nos puedan hacer los demás.

Pero con el tiempo uno también comienza a darse cuenta que esconder lo que siente no es nada sano, es cuestión de no guardarse nada y tampoco andar con máscaras y escudos que lo único que hacen es distanciarnos de lo que realmente queremos y de quienes realmente amamos.

Esto en resumidas cuentas es una dualidad que difícilmente se pueda descifrar en algún momento de la historia, unos andan por el mundo entregando sus sentimientos libremente sin temor a ser golpeados y salen bien librados, otros esconden sus sentimientos y terminan perdiendo a personas que valen su peso en oro y otros expresan sus sentimientos y se dan en la jeta contra el mundo cada vez que tienen la oportunidad.

Moraleja Cangrejiana: al final vale la pena arriesgarse de vez en cuando y mostrar los sentimientos y las emociones tal cual son, porque por ahí dicen que no hay peor vuelta que la que no se hace, lo que pasa es que hay que saber con quién hacerlo,, no vaya a ser que uno le entregue todo a cualquier pendejo por ahí y termine dándose en la jeta una y otra vez, como cosa rara.

Escribiendo desde lo más profundo del mar,

@CangrejoPerez

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