San Valentín le hace bullying a los solteros

San Valentín es una de esas fechas que para muchos es festejo, amor y felicidad, pero para otros es un día en el que se acuerdan que están solteros y no tienen con quién celebrar, y para algunos más solo es un día ordinario del calendario sin ningún tipo de importancia. Aclaro que aunque en Colombia no celebramos este día oficialmente, son muchas las personas que han ido adoptando esta fecha de celebración. Además este blog tiene un amplio grupo de lectores de otros países en los cuales San Valentín es uno de los días más importantes del año.

25016672-da-a-de-san-valenta-n-da-a-de-calendario

Hasta que por fin llegó San Valentín y no nos digamos mentiras, este es un día más comercial que cualquier otra cosa, pero también es una excelente excusa para celebrar eso de lo que muchos hablan, todos anhelan, pocos tienen y unos cuantos aborrecen: el amor.

San Valentín es un día que le hace bullying a aquellos seres humanos que aún no han encontrado su media naranja, a esos que andan solitarios por el mundo esperando encontrar en algún momento alguien que les ofrezca su corazón y les quite su libertad. Porque los que andan enamorados tienen ese pequeño problema, ya no pueden hacer lo que se les antoja, mientras los solteros hacen lo que se les da la gana pero no tienen a nadie seguro que les caliente las patas y otras cosas más.

Pero adentrémonos en el tema, San Valentín es ese día en el que todos andan con rosas, chocolates y peluches en la mano rumbo a encontrarse con su pareja, más bien pareciera que Hello Kitty se hubiese apoderado de este planeta y obligase a todos los seres humanos a ser cursi.

Ni qué hablar de tener que soportar a todos y cada uno de los amigos que andan ennoviados aconsejándole a uno que se cuadre (consiga pareja) pronto con alguien para que no tenga que pasar estas fechas solo. Peor aún, esos amigos que lo invitan a celebrar San Valentín con ellos y sus parejas como si uno no tuviera suficiente bullying y así tener que soportar por seis horas a una cantidad de personas demostrándose todo su afecto con un sinfín de cursilerías, mientras que uno preferiría así fuera estar escuchando las historias de despecho de la tía chévere de la familia a estar en ese cuadro patético de romance, amor y melosería.

San Valentín le hace bullying a los solteros porque es un día en el que es casi imposible no mirar hacia los lados y darse cuenta que no es una fecha para estar solo, es claro que uno tampoco puede andar por ahí juntándose con cualquiera solo por ello, pero sería bueno celebrar este día en compañía de alguien que verdaderamente uno ame.

Ahora, el sentido comercial que le han venido dando a este día es molesto para algunos, pero la base del respeto está en dejar que cada quien haga lo que se le venga en gana. Así, que si usted es de esos que se pone a criticar a todo el mundo solo porque celebra un día que nada tiene que ver con sus costumbres, o porque se está dejando llevar por el sentido comercial, simplemente haga caso omiso, no todo el mundo puede pensar igual, y cada quien se gasta su tiempo, energías y afecto en lo que mejor le parezca.

Moraleja Cangrejiana: no se preocupe por su soltería ni la plata a la hora de celebrar San Valentín, más bien preocúpese por estar en esta fecha con alguien que realmente ame, no solo en una pareja se encuentra este tipo de sentimiento, recuerde que también está su familia y sus amigos, ellos también merecen un poco de usted.

Escribiendo desde lo más profundo del mar,

@CangrejoPerez

Entra a ver mis video blogs aquí: Videos de @CangrejoPerez

En Facebook: @CangrejoPerez

En Instagram: @CangrejoPerez

En Twitter:

¿Y a usted San Valentín lo trata bien o le hace bullying? Me gustaría leer su opinión.

Anuncios

El precio de hacer lo que los demás quieren

La vida es eso que pasa mientras uno hace lo que los demás quieren que haga. Desde que nacemos nos pasamos buscando encajar en una familia, en una sociedad, en un trabajo, en una pareja y todo esto porque nos enseñaron a obedecer, a vivir pendientes del qué dirán, a encajar en unos parámetros que pocas veces se ajustan a lo que somos y lo que queremos.

La historia demuestra que solo aquellos que se rebelan ante las imposiciones de la sociedad son aquellos que realmente dejan huella, son esas personas que recuerda la humanidad con cierta admiración por hacer prevalecer sus creencias e imponerlas a cualquier costo.

Pero lastimosamente de esas personas arriesgadas no hay tantas, porque la mayoría hacemos “lo que debemos hacer” o mejor dicho, lo que nos imponen. Pocas veces uno hace un alto en el camino, mira hacia adelante y hacia atrás buscando una respuesta a todo lo que está haciendo, de hecho, si lo hiciéramos a menudo encontraríamos que tal vez el camino que tomamos no nos lleva a donde queremos estar y seguramente lo que hace es alejarnos cada día más de lo que somos y lo que queremos lograr.

Desde la juventud se comienzan a sentir los embates de la familia diciendo lo que uno debe o no hacer, que no se ponga el arete, que no se junte con esos amigos, que no salga con esa persona, que se tome la sopa, que no hable así, y miles y miles de órdenes que lo único que hacen es apabullarnos y amoldarnos a lo que todo el mundo es.

¡Eh! Qué bueno encontrar esa palabra “amoldar”, porque es eso lo que hacen con uno, es como una de esas industrias que producen y producen una cantidad de productos con las mismas características y si aparece alguno con una modificación entonces se considera defectuoso, cuando en realidad lo que hace realmente extraordinarios a los seres humanos es esa capacidad de diferenciarse de los demás, pero no, siempre terminan haciéndonos creer que parecernos a los demás es lo correcto, patrañas.

Una de las razones por las que ser parte del montón es poco recomendable es porque cuando uno es fácilmente imitable también es fácilmente reemplazable. En cuestiones de pareja esto puede ser altamente perjudicial para la estabilidad de la misma, pues si su pareja se aburre de usted en algún momento, y usted es una de esas personas que no ofrece nada particularmente fuera de lo común, será fácil reemplazar la pieza existente (usted) por otra pieza que esté en inventario y seguramente en mejores condiciones (el/la nuevo/a).

En cuestiones de estudio es la misma vaina, nos enseñaron a estudiar las carreras que todo el mundo estudia o las carreras que dan plata, solo porque tener un artista o un filósofo en la casa no genera tanto orgullo como lo generan otras profesiones ¡Bah! una profesión no es más que otra, porque todas requieren esfuerzo y sacrificios, lo que realmente se debe valorar es el orgullo y la pasión con la que se lleve el cartón, el resto es añadidura.

En cuestiones de trabajo sí que terminamos siendo parte de un sistema que nos lleva a estar siempre atados a la seguridad de un sueldo, de una gran empresa o de estabilidad laboral. Siempre estamos buscando esos trabajos en grandes empresas con contratos a término indefinido que nos amarren a un escritorio por el resto de nuestras vidas sin tener en cuenta todo lo que podríamos hacer sin estar amarrados a nada ni nadie. Pareciera que nos infunden un temor a tirarnos al agua, a darnos golpes contra el mundo, a tener éxito.

Moraleja Cangrejiana: Madurar también significa perder esos miedos, esos miedos a hacer de la vida lo que nos venga en gana, de estudiar eso que nos apasiona, de estar con la persona que realmente amamos, de irnos a vivir a cualquier parte, de hacer nuestra propia empresa, de hacer nuestra propia vida.

Escribiendo desde lo más profundo del mar,

@CangrejoPerez

En Facebook: @CangrejoPerez

En Instagram: @CangrejoPerez

En Twitter: 

¿Y usted está haciendo lo que realmente quiere hacer? ¿Está con la persona que realmente quiere estar? ¿Está trabajando en lo que realmente le apasiona? ¿Está estudiando lo que realmente le gusta? Me gustaría leer su opinión.