No me dejó el tren, más bien lo dejé pasar

Uno llega a cierta edad y comienza a preocuparse porque se va viendo quedado en cuestiones de matrimonio, noviazgo, compromiso, y demás ataduras que van apareciendo con los años. Llega el momento en el cual todos los amigos se van casando, los que no se casan se rejuntan, otros tienen hijos y algunos llevan hasta divorcio encima. Así que llegó la hora de entrar a analizar esta situación que nos aqueja a tantos y a veces nos pone a pensar si estamos haciendo o no las cosas bien.

Tengo que aceptar que en los últimos dos o tres años me he visto bombardeado a punta de invitaciones a matrimonios, babyshowers, showers de apartamento y pedidas de mano que poco a poco han ido desencadenando en mi cabeza un sinfín de cuestiones y preocupaciones en las cuales no pensaba antes, pero particularmente me pone a pensar en una: ¿será que me está dejando el tren?

Eso de formalizar una relación es un tema que se ve tan lejano cuando uno tiene 20 años, pero cuando se aproxima a los 30, o los va pasando se va convirtiendo en algo que día a día se va volviendo trascendental. Esto llega a un punto tal que los amigos y familiares le recuerdan a diario que el tren se está pasando y tal vez está llegando la hora de “sentar cabeza”, como si uno soltero no pudiese hacer una vida feliz y próspera.

Bombardeados a punta de indirectas

El día a día de los que nos encontramos en está etapa se ve bombardeado con las siguientes preguntas y comentarios:

– ¿Y con quién estás saliendo ahora? Ojalá, este(a) le dure por lo menos el mes.

– ¿Pero con este(a) si va en serio? 

– Mijito(a), es que usted no se puede poner de exigente, vea que ese(a) niño(a) lo(a) quiere.

Y la peor de todas:

– ¡A usted ya le está llegando la hora de merecer!

Y me pregunto ¿Merecer qué? ¿Acaso lo único que uno merece no es ser feliz? ¿En dónde está escrito que la felicidad solo se consigue al lado de otra persona? Pero como estamos en una sociedad tan tradicionalista y basada en creencias y principios del siglo pasado, lo único que queda es tratar de evadir estas indirectas con inteligencia y sobre todo, mucha paciencia.

Cuando a uno lo comienzan a bombardear con este tipo de artillería pesada es porque literalmente ya llegó la hora en que el tren se aproxima y es probable, según las mamás, tías, hermanas y demás, que uno se quede solterón por culpa de no aprovechar la oportunidad de enseriarse con alguien que tal vez no esté ni cerca de ser la persona indicada. Muchas personas creen que este tema solo les pasa a las mujeres, pero no crean, a los hombres también nos presionan para armar rancho rapidito.

El número de hijos es un indicador de progreso

Una de las situaciones más complicadas viene cuando comienzan a compararlo con sus amigos y/o allegados:

– “Mire mijito a su amigo Danielito como ha progresado con esa mujer, ya tienen dos niños y van por el tercero.”

No sé a qué hora las mamás comienzan a ver el número de hijos como un indicador de progreso, cuando hoy en día es necesario romperse el lomo para poder sostener los altos gastos que genera traer otro ser a este mundo. Sí, yo sé que muchos que tienen hijos dirán que ellos son felicidad y estoy totalmente de acuerdo, pero cuando llegan los hijos en muchos casos desaparece la vida de sus progenitores. De ahí en adelante todo gira solamente alrededor de teteros, pañales, compotas, trasnochos y demás. 

No hay con quien

Pero entremos en un tema un poco más complicado, tal vez sí estamos listos para subirnos al tren, pero no hay con quien, o por lo menos no hay alguien que valga la pena. Este caso es muy común, en cuestiones del amor es muy complicado encontrar esa media naranja que merezca semejante locura de comprometerse, o mejor dicho, echarse la soga al cuello.

Para tomar la decisión de comprometerse con alguien uno debe antes pasar por muchas situaciones que le permitan llegar a conocer aunque sea un poco a quien será su cónyuge. De este tema se desprende una ley cangrejiana que he podido validar con el paso de los años:

Ley Cangrejiana: La única forma de conocer completamente a su pareja es cuando terminan o se separan, en ese momento todo el mundo saca las uñas y se muestra tal cual es. ® 

O me van a decir que no han pasado por una de esas situaciones en las cuales creen estar con la persona perfecta y de un momento a otro cuando terminan, usted también termina dándose cuenta de la ‘joyita’ con la que estaba. No se preocupe, si no le ha pasado esto, de seguro en algún momento le pasará.

La soltería también es una buena opción

Por otro lado, quién dijo que la soltería no es una excelente opción. Todo el tiempo se la pasan inculcándole a uno eso que el matrimonio es el único propósito que se tiene en la vida. Mejor dicho, el trabajo y la superación personal se van pal’ carajo, acá lo único que importa es que usted encuentre quién le caliente las patas todas las noches aunque no le caliente otras cosas. Qué más da. 

Pues no, soy un fiel creyente que para ser feliz con alguien hay que aprender a ser feliz primero estando solo. Y si se encuentra la felicidad en la soltería, entonces por qué no aprovecharla.

Moraleja Cangrejiana: Por todo lo anterior, no es que me haya dejado el tren, más bien yo lo dejé pasar, no vaya a ser que por subirme en el tren equivocado termine llegando a donde jamás quise llegar: al infierno de la infelicidad.

Escribiendo desde lo más profundo del mar…

Cangrejo Pérez

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Llamar o no llamar al día siguiente, esa es la cuestión

Uno se pasa la vida de cita en cita y de error en error antes de conocer a su media naranja. Después de salir con alguien que realmente le interesa a uno, la pregunta del millón es si debe o no debe llamar al siguiente día, semana, mes o año, porque aunque no lo crean hay personas que se pueden demorar un año para volver a llamar, lo digo por experiencia propia. Pero en este caso vamos a ver las circunstancias en las cuales la inmediatez del asunto requiere tomar una decisión rápida acerca de si se debe o no llamar o tomar alguna acción al respecto luego de la primera cita.

Parto del hecho que usted ya salió con la persona en cuestión y le interesaría seguir saliendo ella, en muchos casos esta decisión es muy complicada porque a veces es muy difícil leer a la otra persona y saber si esta quiere o no seguir saliendo con usted. Para ello a continuación haremos un test, en el cual usted debe responder con mucha sensatez cada pregunta, sumar los puntos según la respuesta y al final evaluaremos si debe o no llamar al día siguiente.

Respecto a la persona en cuestión:

1. ¿Le dijo que le ayudaba a pagar la cuenta? 

Sí: 10 puntos; No: 0 puntos; Se fue antes de que llegara la cuenta: -300 puntos.

2. ¿Le pidió el teléfono antes que terminara la cita? 

Sí: 20 puntos; No: 0 puntos; Sí, le pidió el celular para que le regalara un minuto: -500 puntos.

3. ¿Le preguntó algo acerca de su vida personal y/o laboral? 

Sí: 30 puntos; No: 0 puntos; Le preguntó cuánto ganaba: -800 puntos.

4. ¿Estuvo más pendiente de su celular que de usted? 

No: 40 puntos; Sí: 0 puntos; Estaba chateando con su ex: -1.500 puntos.

5. ¿La mayor parte del tiempo lo(a) miraba a usted, miraba a su alrededor, miraba a otro(a)? 

Usted: 50 puntos; Alrededor: 5 puntos; A otro(a):-3.000 puntos.

6. Cuando usted intentó tomarle la mano, él(la): 

Tomó su mano: 80 puntos; Le hizo el quite: 0 puntos; Dijo que preferiría cortase la mano con una motosierra: -4.000 puntos.

7. Cuando usted intentó besarlo(a) él(la): 

Correspondió a su beso: 100 puntos; Volteó la cara: 0 puntos; Vomitó: -5000 puntos.

8. Cuando usted le ofreció acompañarle a su casa: 

Aceptó: 150 puntos; No aceptó: 0 puntos; Dijo que prefería irse caminando sobre carbones encendidos antes que irse con usted: -8.000 puntos.

9. Cuando usted lo(a) dejó en su casa, él(la): 

Lo(a) invitó a seguir: 300 puntos; se despidió: 50 puntos; Entró corriendo a su casa y llamó al celador para que lo(a) sacara a usted del edificio: -10.000 puntos.

Resultados: 

Entre -3.000 y -33.100 puntos.

No hay nada qué hacer, ni se le ocurra llamar al día siguiente ni dentro de un año porque es un caso perdido. La otra persona no lo(a) ve a usted como su media naranja, más bien lo(a) ve como una amenaza para su integridad física y/o sicológica. La cita que tuvieron estuvo lejos de ser un encuentro medianamente romántico, más bien para la otra persona fueron momentos de tortura en los cuales seguramente se la pasó pensando en la mejor forma de escapar de ese lugar. Lo más seguro después de esa cita es que a usted le interpongan una caución que le impida acercarse a la persona a menos de 100 metros. Le aconsejo que vaya al cirujano o al sicólogo para que le ayuden a mejorar sus aptitudes a la hora de la conquista. ¡Ni se le ocurra llamar!

Entre 0 y -2.999 puntos

La cita estuvo pésima, pero pudo estar peor, lo bueno es que aún hay algo por hacer, aunque es mínimo, pero la esperanza es lo último que se pierde. Si entró en este rango lo mejor que puede hacer es aprender de esa mala situación y buscar un momento un poco más apropiado para volver a llamar, tal vez ese momento sea en la próxima vida.

Entre 10 y 100 puntos

Sin lugar a dudas fue una buena cita, aunque todavía falta por desarrollar algunas habilidades a la hora de la conquista, pero no hay que desanimarse. Una llamada al día siguiente puede ser una muy buena opción, pero tenga cuidado de no estrellarse contra el mundo. No demuestre mucho en la llamada porque el que muestra el hambre no come. Después de la llamada sería bueno que se hiciera un poco de rogar sin llegar al extremo de parecer sobrado(a) o un imposible. Tómese su tiempo para programar el siguiente encuentro y mientras tanto idee una estrategia para lograr que esa persona deje de ser tan esquiva. ¡Hágase desear carajo!

Entre 150 y 780 puntos

Usted ya tiene a la otra persona en sus redes, no dude en llamar (en caso que no haya amanecido en casa de su media naranja). Lo(a) felicito porque ya logró su cometido, lo único que falta corroborar es que esa otra persona en realidad lo(a) esté buscando a usted porque realmente le interesa, y no vaya a ser que, como en muchos casos, esa persona sufra de ‘Culiprontismo Crónico’. En este caso vuelva al punto cero, intente volver a salir con otro personaje y aplique de nuevo el test.

Moraleja Cangrejiana: En cuestiones del amor uno se puede pasar la vida exprimiendo medias naranjas una y otra vez.

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Cangrejo Pérez

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