5 razones para no volver con su ex

Este artículo va dirigido a todas aquellas personas que después de haber terminado una relación han querido volver con su antigua pareja y también para los que andan pensando en recomponer noviazgos rotos. Las mejores historias de amor sólo tienen un capítulo e intentar escribir un segundo o tercer capítulo simplemente es cuestión de querer utilizar una guillotina que ya una vez lo dejó sin cabeza y sin corazón. A continuación las cinco razones para no volver con su ex.

1. Porque es mejor estar solo que mal acompañado

Si ya terminaron una vez no debe ser precisamente por algo bueno, si algo le hizo en el pasado es porque la verdad no debe ser una perita en dulce. Siempre he pensado que es mejor estar solo que mal acompañado, y las personas que han hecho daño antes no son la mejor compañía que se puede tener en el futuro. La soledad es dura, créanme que yo lo sé, pero es más duro estar con alguien que lo único que trae son dolores de cabeza. La zozobra de estar con una persona que ya nos causó dolor y sentir el peligro inminente de que lo puede volver a causar no es recomendable para la salud mental de ningún ser humano.

2. Porque el amor no se mendiga

El amor no se le mendiga a nadie y eso de estar rogándole a alguien para que esté con usted es perder la dignidad de la forma más tonta que se pueda hacer. Ni que fuera el más feo del planeta para andar rogándole a una persona que vuelva a su vida, el que se fue se fue, y si ya lo hizo una vez pues que no vuelva a entrar. Las puertas hay que cerrarlas con doble candado y llave de seguridad, no puede volver a dejar entrar a su vida a esa persona con la que ya suficiente historia se escribió y que al fin y al cabo le valió nada tirar todo a la basura alguna vez. 

3. Porque un error nunca se comete dos veces

Como seres racionales que somos deberíamos aprender muy bien esta lección: “un error nunca se comete dos veces”. Aplica en todas las circunstancias de la vida y sobre todo cuando se habla del amor. Los errores en este campo son los que más duelen y los que más cicatrices dejan. Cuando se termina una relación, la persona con la que usted estaba pasa de ser ‘el amor de su vida’ a ser ‘el error de su vida’. Siempre está la ilusión de que esta vez sí va a ser la indicada, para luego terminar enterándose de que simplemente era un error más. El amor es un experimento de prueba y error, pero nunca un mismo error se puede llegar a repetir. Además, ficha repetida no llena el álbum.

4. Porque se perdona pero no se olvida

Después de terminar una relación siempre quedan resentimientos y malos ratos que están presentes todo el tiempo cuando se vuelve a estar con esa persona. Los corazones rotos no se remiendan fácilmente, pero los cerebros dañados por mentiras, olvidos y demás malos recuerdos, son totalmente irreparables. Este tipo de situaciones conlleva a que cada vez que usted vuelva a tener una discusión con su otra vez novio(a) aparezcan de nuevo los reparos y sacadas en cara de rencores y errores que se han cometido en el el primer capítulo de la historia. Las relaciones que vuelven a nacer con veneno del pasado de por medio están destinadas a sufrir los mismos problemas que ya se vivieron anteriormente.

5. Porque siempre habrá alguien mejor esperando

La última razón por la cual usted no debe volver con su ex es porque siempre habrá alguien mejor esperando a la vuelta de la esquina. Cuando se termina con ese personaje es porque le encontró defectos que son irreconciliables con su forma de ser, por lo tanto es mejor darse la oportunidad de conocer nuevos horizontes que traigan mejores cosas a su vida. Lo mejor de estar soltero es que se puede dar el lujo de escoger, mientras que si usted vuelve con su ex de nuevo se amarra a las cadenas del pasado que impedirán que el verdadero error, digo, amor de su vida llegue.

Moraleja Cangrejiana: Los amores como los errores, no se repiten.

Escribiendo desde lo más profundo (del mar) Cangrejo Pérez


En Twitter – @CangrejoPerez




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5 tipos de relaciones amorosas que matan

Eso de enamorarse es una cuestión de locos, pero si usted ya está metido en la película lo mejor que puede hacer es leer este artículo para ver si su relación actual está dentro de alguna de las cinco categorías más peligrosas. Esta clasificación de relaciones que matan también le servirá a muchas personas que han vivido situaciones tormentosas y creen que son los únicos a los que les ha pasado, pero no es así, todos alguna vez hemos pasado por alguna de ellas.

1. Relaciones intensas

Este tipo de relaciones se caracterizan porque las dos personas deben y tienen que hacer todas y cada una de las cosas juntos, para dar un paso antes le tienen que pedir permiso a su pareja y del mismo modo en sentido contrario. Regularmente son personas que necesitan que otros decidan por ellas, que les digan qué comer, a dónde ir, qué hacer, qué estudiar y hasta a qué hora deben ó no ir al baño. Regularmente existe el personaje dominante y el dominado. El personaje dominante es aquel que dicta todas y cada una de las acciones que se deben llevar a cabo, mientras que el personaje dominado es quien obedece como un pobre borreguito todo lo que a la otra persona le dé la gana de hacer. 

Estas relaciones también se caracterizan porque ambos se aíslan del resto del planeta como si no existiera nadie más, para ellos los amigos y la familia pasan a un segundo plano y ahora se concentran en su pareja como si fuera el centro del Universo (¡qué falta de cerebro!), no se dan cuenta que somos seres sociales que debemos estar en contacto con el resto de la humanidad, y prefieren andar detrás del trasero de esa persona que el día menos pensado los deja tirados, sin amigos, sin familia y se larga con el primer personaje que se les atraviesa. En el peor de los casos se terminan casando con esa otra persona en menos de lo que canta un gallo y a usted lo dejó mirando para el techo y con 10 años de su vida tirados a la basura por estar creyendo que la felicidad para usted era aquel espécimen.

2. Relaciones ñoñas

Éste es el tipo de relaciones más aburridoras de todas. Se caracteriza por personas que toman como rutina no hacer absolutamente nada divertido, tener sexo para ellos es una vaina secundaria y prefieren pasarse todo el tiempo haciendo planes que aburrirían hasta un payaso. La actividad más extrema para las personas que tienen este tipo de relación es algo así como ir a cine, ó tal vez ir al supermercado a comprar un litro gaseosa  para ver si eso les sube un poco el ánimo como para hacer algo bien salvaje como ir a rezar el rosario con la abuela. 

La compañera todo el tiempo de estas personas es la rutina, ni siquiera pelean porque no tienen motivos, son tan aburridos que no les cae ni la roya, así que no tienen problemas de celos y menos de cachos. Son esas parejas que se levantan los domingos con resaca del aburrimiento que tuvieron el sábado en la noche.  

3. Relaciones celosas compulsivas

Bueno, esto ya pasó de castaño a oscuro. Las relaciones que son invadidas por los celos compulsivos son una bomba de tiempo que puede terminar en un simple rompimiento ó hasta en la cárcel. Los celos moderados son buenos, porque terminan avivando la llama del amor. A nadie le gusta estar con una persona que no es apetecible por lo menos para otro ser humano en este planeta, pero cuando los celos y las situaciones de zozobra pasan a ser pan de cada día, ahí ya se está llegando a los límites de la cordura ó de la locura, como lo quieran ver.

Cuando los celos compulsivos son de una sola de las partes de la relación la situación se convierte en un infierno para la otra persona que debe vivir con la intranquilidad de ser observada a cada momento. Los celosos compulsivos no tienen límites y van desde revisarle el celular hasta a ponerle cámaras espías en su casa, ¡tenga cuidado! porque estos personajes son dementes. Un celoso compulsivo jamás se detendrá hasta encontrar evidencia de la infidelidad de su pareja y si no la encuentra entonces se la inventa. 

El peor de los casos en este tipo de relaciones es cuando ambos personajes son celosos. Todo se convierte en una bomba de tiempo, dos celosos compulsivos juntos es como juntar el hambre con las ganas de comer. Si usted actualmente se encuentra en una relación de este tipo lo mejor que puede hacer es quitarse los zapatos y salir de allí a como dé lugar sin que la bestia salvaje y celosa se percate de su ausencia.

4. Relaciones “me da igual”

Éste es otro extremo, son relaciones basadas en que a ninguno de los dos le importa nada de lo que el otro haga. Si se ven, bien, si no se ven, también; si salen juntos, bien, si salen por su lado, también; si él se la jugó, bien, si ella se la jugó, también; si salen a comer, bien, si no salen a comer, también; si tienen sexo tres veces por semana, bien, si no tienen nada de sexo, también.

En fin, podría nombrar un sinnúmero de situaciones en la cuales a ninguno de los dos le importa un bledo lo que el otro haga ó deje de hacer. No entiendo cómo este tipo de relaciones pueden durar porque si a ninguno le interesa nada de lo que haga el otro ¿cómo se puede llamar eso amor? Pero bueno, cada loco con su tema, si no se hacen daño entonces todo está bien. Por lo menos no se están haciendo la vida imposible ó agarrándose de las mechas como en las otras categorías. 

5. Relaciones dramáticas

Particularmente este tipo de relación pareciera ser muy divertida para el espectador hasta cierto punto, pero cuando ya todo se torna agresivo las cosas pueden terminar muy mal. Las personas en este tipo de relaciones regularmente tienen tipos de personalidades muy “Corín Tellado”, siempre tienen que estar haciendo algún tipo de show para así llamar la atención de su pareja y terminar casi siempre en discusiones interminables, llenas de lágrimas, rencores, reclamos y demás arandelas que pueda tener una escena digna de ser parte de un culebrón mexicano.

Las relaciones dramáticas siempre tienen un alto contenido novelesco, ambos se hacen escenas por todo y son la pareja que los amigos odian invitar a cualquier evento social, todo porque ellos siempre terminan siendo el centro de atención por sus siempre exageradas tragicomedias. Si usted se encuentra en una relación de este tipo, lo mejor que puede hacer
es presentarse a la convocatoria de Protagonistas de Novela, que seguro allí podrá ser la estrella que siempre ha querido ser, pero por favor no le siga molestando la vida a su pareja.

Moraleja Cangrejiana: Los humanos somos seres libres, autónomos e independientes y no nacimos para tener que aguantar una persona que nos esté haciendo la vida imposible y tampoco para que nos esté ignorando ó dando órdenes (sólo aplica para los que no se han casado aún, porque los que ya se casaron saben que esto es una utopía).

Escribiendo desde lo más profundo (del mar) Cangrejo Pérez


En Twitter – @CangrejoPerez




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5 razones para no enamorarse

Los seres humanos intentamos encontrar el amor una y otra vez de cualquier forma. Hacemos hasta lo imposible por llegar a toparse con esa media naranja que complemente todo lo que no somos, cuando estando solos ya lo somos todo. Es increíble ver hasta dónde podemos llegar por encontrar ese complemento que aparentemente nos hace falta, sin saber que esto es perjudicial para la salud mental, física y monetaria, como realmente lo es. Por esto a continuación les daré 5 razones para no enamorarse.

1. ¿Media naranja? Este mundo está plagado de medios limones

Nadie puede negar esto, si no fuera cierto entonces nuestra lista de ex’s no sería una lista de 1, 2, 3, 5 ó 10 ó más personas que han pasado por nuestra vida dejándonos un sinsabor y ganas de no volvernos a enamorar nunca más. Tanto juego de prueba y error es la gran prueba de que los medios limones proliferan mientras las medias naranjas son bien escasas. La continua búsqueda de encontrar esa persona que nos complementa es tan complicada como encontrar una aguja en un pajar. Conocer a la persona ideal es una labor maratónica, tan maratónica como tener que pasar una y otra vez por personas que sólo terminan sumándose a nuestra lista de errores. Lo seres humanos nacimos para ser libres y claramente el amor no da pié para tener esa libertad anhelada. Los medios limones abundan y siempre nos dejan con una sabor agrio en la vida. Por lo anterior vamos a definir una ley para todos los que buscan su media naranja:

Ley Cangrejiana: “Busque su media naranja sólo en caso de que no tenga jugo para acompañar su trago de Vodka”.

2. El amor disminuye la capacidad de razonar

El corazón no se hizo para pensar, por eso cuando nos enamoramos y este señor toma las riendas de ese asunto llamado “vida” caemos en un letargo que nos impide pensar de una forma correcta. Cuando uno se enamora pierde la capacidad de decidir por si mismo, la otra persona comienza a decidir qué debemos y qué no debemos hacer, se pierde toda la capacidad de autonomía por la que hemos trabajado y madurado en lo que llevamos de vida. Dar un paso se convierte ahora en pensar en lo que la otra persona piensa y quiere, la autonomía se pierde y por lo tanto también el control de nuestras vidas. Tener que contar con la opinión de otra persona a la hora de tomar decisiones es la mejor forma de dejar ser seres humanos para convertirnos en un objeto más de una vida que no es la nuestra. 

3. No hay sueldo que aguante

El amor siempre está lleno de detalles, detalles que van desde el regalo del “cumple-mes” hasta el regalo del año, ése que uno siempre compra con el mayor gusto y amor porque cree que le va a encantar, para que al final termine cambiándolo por otra cosa, porque no le gustó el color, ó simplemente porque quería un bono para escoger lo que ella(él) quería, pero lléguele usted con un bono y verá la rabia que le da: “Ni siquiera fuiste capaz de pensar en algo para mí, definitivamente no me conoces ni un poquito”. Pareciera que muchas veces el amor se mide en regalos y detalles y se deja atrás la linda costumbre de fijarse en otras cosas que no tienen nada que ver con vainas materiales. Antes de enamorarse sepa bien con quién se está metiendo, haga una proyección de los gastos que tendrá y defina si su presupuesto aguanta tantas exigencias.

4. Perder a los amigos es ley

Esta es una ley universal, el que se enamora pierde a sus amigos o por lo menos a algunos de ellos. Eso de enamorarse y tener amigos es mutuamente excluyente, su pareja siempre le verá el pero a sus amigos, sea por buenos o como en la mayoría de los casos por malos. Pero lo que en realidad temen es que sus amigos le presenten una persona con mejores atributos que le haga perder la cabeza y termine dejando a su actual pareja por alguien más. Es claro que los amigos siempre estarán del lado de uno y por lo tanto siempre querrán lo mejor para nuestras vidas, por eso es que prefieren vernos solteros(as) a estar amarrados a una causa sin causa. Con el amor vienen los planes de pareja y todas esas vainas cursis y llenas de muuuuchooooo tiempo que pasamos con esa persona que al final terminará engordando más nuestra lista de errores. 

5. No hay nada peor que el despecho

Si existe algo que no se le desea a nadie es esa vaina llamada despecho. ¿Para qué enamorarse si tarde o temprano tendremos que pasar por este suplicio? El despecho es la peor situación por la que podemos pasar los seres humanos luego de enamorarnos. La falta de todo que nos da, esa necesidad de estar con alguien que ya no tiene la necesidad de estar con nosotros, eso no puede ser nada bueno. El despecho trae consigo tristezas, falta de apetito, insomnios, borracheras, lágrimas y demás circunstancias que sólo acaban con nuestra cordura. La mejor receta contra el despecho es nunca enamorarse.

Moraleja Cangrejiana: Si se va a enamorar tome en cuenta que los residuos del amor no son nada buenos; el desamor deja además de despecho, personas en la quiebra, falta de juicio, falta de amigos y sobre todo falta de estar con otra persona que llegue a hacer un nuevo desastre en su vida.

Escribiendo desde lo más profundo (del mar) Cangrejo Pérez


En Twitter – @CangrejoPerez




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Facebook vs. Twitter: ¡La batalla final!

En la última década el planeta Tierra ha sido invadido por una legión de extraños portales llamados ‘Redes Sociales’, los cuales han ido reclutando en sus filas a gran parte de la humanidad. Todo esto con el único objetivo de tenerlos a todos reunidos en un solo lugar dentro del ciberespacio en el cual puedan tener vidas paralelas a la realidad que los rodea. Dentro de esta batalla que libran una gran cantidad de portales, sólo dos son aquellos que están llevando la delantera: Facebook y Twitter, se debatirán en un duelo a muerte en este artículo.

¿Cuántos de ustedes no han caído en las garras de alguna de estas dos redes sociales? Estoy seguro que más del 90% de quienes lean este artículo lo han hecho. Tal vez algunos en las garras de la amistosa y a la vez traicionera Facebook; muchos otros en las garras de la presumida e inteligente Twitter; y tal vez muchos también han caído en ambas, pero realmente ¿cuál es la mejor? 

Round 1

Facebook: tu situación sentimental es un tema público.

Twitter: siempre serás soltero(a) a no ser que se demuestre lo contrario.

Punto para Twitter.

Round 2

Facebook: si tus padres te envían solicitud de amistad es casi imposible bloquearlos porque se darán cuenta de lo que hiciste gracias a tus primos y amigos comentando siempre lo que publicas.

Twitter: es una red donde casi todos entran en el más completo anonimato, y que tus padres te encuentren será tan difícil como enseñarles a usar un iPhone.

Punto para Twitter.

Round 3

Facebook: se pueden montar una cantidad casi infinita de fotos acerca de tus viajes y fiestas, así como también te pueden ir tagueando así no más sin tu consentimiento en muchos casos, lo cual ha traído a esta humanidad una cantidad impensable de rupturas de relaciones amorosas y problemas conyugales.

Twitter: se pueden montar una cantidad infinita de fotos e imágenes, pero como ése no es el objetivo de Twitter, la gente anda más preocupada de lo que escribes a estar pendiente de las fotos que posteas.

Punto para Twitter.

Round 4

Facebook: te recuerda siempre los cumpleaños de tus amigos.

Twitter: no tiene nada que recordarte porque la mayoría son desconocidos.

Punto para Facebook. 

Round 5

Facebook: tiene una función llamada “Toque”, y para lo único que sirve es: “PARA NADA”. Éstas es la función más inaportante de toda esta red social. Cuando uno recibe un “Toque” ¿para qué le sirve?, eso es como un manosea virtual pero que no produce ganas de nada.

Twitter: tiene una pestaña llamada “Actividad”, que sólo sirve para ver todo lo que los demás andan faveando, siguiendo ó retuiteando, lo cual es una incitación al chisme constantemente. En últimas es una funcionalidad que parece más bien de la red social contrincante.

Punto para… ninguno de los dos, son demasiado malos.

Round 6

Facebook: en esta red social llegan constantemente solicitudes de amistad de gente que muchas veces uno nunca ha visto en la vida, y que si llega a aceptar les está dando la entrada a un sinfín de información personal que siempre podrá ser usada en nuestra contra. 

Twitter: debido a que son pocas las personas que protegen su cuenta, en esta red social casi nunca se devela información personal, y también regularmente las personas usan alter egos. Por lo tanto no es necesario estar negándole la entrada a nadie.

Punto para Twitter.

Round 7

Facebook: de vez en cuando llega una solicitud de amistad de alguien que uno conoce y no le cae muy bien, pero así y todo se siente en la obligación de aceptar; es la situación más engorrosa de todas, pues muchas veces por pura cortesía aceptamos gente que no quisiéramos tener ni siquiera a 1 metro de distancia, mucho menos metiendo sus narices en cuanto álbum e historia posteamos.

Twitter: no es necesario seguir a alguien a quien no te da la gana de seguir, y también cuando se te da la gana le aplicas “unfollow” a cualquiera, que es algo así como “dejar de seguir” a ese personaje que ya nos atosigó con tanta bobada que escribe. En esta red social no hay una obligación de amistad recíproca.

Punto para Twitter.

Round 8

Facebook: siempre tendrás un lindo recuerdo a la mano de los momentos más especiales de tu vida.

Twitter: el “Timeline” tiene muchas restricciones para revisar tuits muy antiguos, y se convierte en casi una tarea imposible.

Punto para Facebook.

Round 9

Facebook: los “status” casi siempre son muy cursis, llenos de mensajes de auto superación ó agradecimiento. Tienen no sé cuantos caracteres para expresar una idea y muchas veces ni en 10 párrafos lo logran.

Twitter: regularmente hay muchas personas postean mensajes inteligentes y llenos de perspicacia. Con sólo 140 caracteres pueden llegar a tocar a miles ó millones de personas. Aunque también existen los que toman esta red para “chatuitear” ó ventilar todos sus estados de ánimo, lo que aburre demasiado.

Punto para Twitter.

¡Fin de la pelea!

Veredicto: ¡Knockout rotundo a favor de Twitter!

Moraleja Cangrejiana: las redes sociales se crearon para unir personas, no para acabar con su reputación. Por favor: ¡Menos chisme y más diversión!

Escribiendo desde lo más profundo (del mar) Cangrejo Pérez


En Twitter – @CangrejoPerez




Algunos comentarios en Twitter acerca de esta batalla fueron:

@rafmelco: “Twitter partió a Facebook hace Rato, llévale flores a la tumba al viejo facebook sino quieres que te hale la pierna en las noches”.

@CarlosRuge: “Facebook es como esa novia bonita que le presentamos a la familia. Twitter es como la amante sexy que mantenemos escondida”.

@mariogreen: “Son 2 redes sociales a mi parecer distintas, pero me parece más completo Facebook”.


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